29 abr 2020

Budapest: qué ver, dónde cómer, dónde dormir y consejos


Budapest es la capital de Hungría y su ciudad más poblada, con 1.8 millones de habitantes. El Danubio la divide en dos mitades: Buda (de naturaleza montañosa) y Pest (de naturaleza llana), ambas ciudades independientes hasta su unión en el siglo XIX. En este post de explicaré todo lo que tienes que saber para planificar tu viaje a esta ciudad.

¿CÓMO LLEGAR?

En este post os expliqué cómo ir del aeropuerto al centro, y viceversa. Si queréis buscar vuelos baratos, os recomiendo SkyScanner.

¿CÓMO PAGAR?

La moneda oficial de Hungría es el florín húngaro, aunque en muchos establecimientos aceptan euros. Las tarjetas de créditos son también aceptadas, aunque menos que en España.

¿Trae cuenta cambiar divisa? Desde mi punto de vista sí, siempre que os esperéis a cambiar en el centro (bien en casa de cambio o en cajero) o cambiéis en una casa de cambio de confianza en España.

¿Por qué? Pues porque si bien es cierto que los precios te los ofrecen en florines y en euros en casi todos los establecimientos, el cambio obviamente les beneficia. Por ejemplo:

  • Un souvenir que al cambio vale 2.50 €, te lo cobran a 3 € 
  • Una cuenta de restaurante que al cambio vale 9 €, te lo cobran a 11 €
  • Y a poco que hagáis dos comidas, y compréis 4 souvenirs, ya habéis perdido 6 €, mucho más que lo que os van a cobrar por el cambio a florines

¿Y la tarjeta de crédito? Pues más de lo mismo: el banco te aplica un cambio que obviamente les beneficia, y además te cobran una comisión.

¿CÓMO MOVERSE?

El metro, autobuses y tranvías de Budapest no son los más modernos de Europa, conservando su encanto soviético; pero sí que forman de una red transporte público económica y eficiente.


Los precios ya los hemos comentado:

  • Billete sencillo: 350 florines
  • Abono de 10 viajes: 3000 florines
  • Abono de 24 horas: 1650 florines (72 horas 4950 florines, una semana 4950 florines)

Estos precios son para metro, autobuses y tranvías; y no incluyen barcos ni el funicular al castillo de Buda.


No hay mucho control en los metros de transporte. Como curiosidad, en el metro no hay tornos, si no una máquina para validar y, en algunas paradas, un señor o señora que vigila que la gente valide.


Si tenéis billete sencillo o el abono de 10 viajes, debéis validar en las máquinas. Si tenéis alguno de los abonos por hora, no hace falta (si os encontráis a estos señores que vigilan, tan solo, enseñarles vuestro abono).

¿QUÉ VER EN UN DÍA?

Empezaremos en el Four Seasons Hotel Gresham Palace, y cruzaremos el puente de las Cadenas, el más famoso de la ciudad. Dos leones os darán la bienvenida. Recomendable la foto del Parlamento desde su mitad. Como dato deciros que durante la Segunda Guerra Mundial fue destruido.


La siguiente parada es el castillo de Buda, situado en lo alto de una colina, era la antigua residencia de los reyes húngaros. Durante la Segunda Guerra Mundial, fue destruido; y después fue reconstruido por los soviéticos, cambiando bastante su estilo arquitectónico. En su interior hay varios museos, cuya entrada debéis pagar si queréis visitar el castillo por dentro.

Desde el puente de las Cadenas podéis subir por las escaleras o por la cuesta, o bien en funicular (1200 florines). También en bus, desde la línea 16 que sale de Deák tér. Las vistas desde arriba de todo Budapest son impresionantes.


Una vez arriba, podéis aprovechar y visitar el bastión de los Pescadores, a unos 10 minutos andando (cuesta abajo). Es una terraza construida en honor a las siete tribus fundadoras del país. En el centro una estatua del primer rey, san Esteban I; y al lado la iglesia de San Matías o de Nuestra Señora. Durante la invasión otomana fue una mezquita. Aquí es donde coronaban y casaban los reyes húngaros, y la entrada cuesta 1500 florines. 


Personalmente, es mucho más bonita por fuera que por dentro. Una de las fotos más tomadas de Budapest es desde las ventanas del bastión, con el Parlamento de Hungría de fondo.

Bajad calle abajo hasta la orilla del Danubio, concretamente la parada Batthyány tér (desde donde podéis tomar una de las mejores vistas del Parlamento, especialmente de noche). Coged el metro para cruzar el Danubio, y en una solo parada estaréis en el Parlamento de Hungría.

A orillas del Danubio, es el tercer parlamento más grande del mundo, y su vista es impresionante tanto de día como de noche. La entrada cuesta 3500 florines, entrada que incluye tour guiados (también en español).


Podéis observar su fachada caminando por la orilla del Danubio, donde os encontraréis otro monumento de la ciudad: los zapatos del Danubio. Inaugurado en el 2005, son unos zapatos de hierro que representa a la ejecución de judíos durante el breve gobierno de Szálasi (presidente de Hungría durante finales de 1944 y principios de 1945, y colaborador de Hitler). Las víctimas eran obligadas a quitarse los zapatos, antes de ser fusiladas y su cuerpo arrastrado Danubio abajo. Desde allí podéis observar el puente de las Cadenas, y tomar buenas fotos.   


Dirigiros a la basílica de San Esteban, a la que podéis entrar con un “donativo” de 200 florines (entre comillas porque un siempre hay alguien vigilando que metáis algo). Allí podéis ver la “diestra de San Esteban” (reliquia de la mano del primer rey de Hungría), y una cúpula impresionante. Podéis subir a la cúpula por 1100 florines (ascensor y un tramo en escaleras), siendo el punto más alto de la ciudad.



Después podéis dirigiros a la Gran Sinagoga. Es la segunda más grande del mundo, y en su suelo están enterrado muchos de los judíos que no sobrevivieron al guetto que establecieron los nazis alrededor de la sinagoga. Junto al cementerio, el “Árbol de la Vida”. 3000 florines la entrada, recomendable solo si tenéis tiempo.

El Mercado se encuentra cerca. En la planta de abajo, fruterías, carnicerías y multitud de tiendas para comprar paprika y embutidos típicos. En la planta de arriba, todo tipo de recuerdos (imágenes, camisetas, figuras …) y sitios de comida para cerrar el estómago por menos de 2000 florines.

La última parte de este recorrido está un poco lejos. Coger el transporte público y dirigiros hasta Hösök tere, a tiro de piedra de la Plaza de los Héroes, que vuelve a representar a las siete tribus fundadoras. Detrás, el Parque de la Ciudad, donde encontraréis el castillo de Vajdahunyad. Se puede visitar gratis, aunque lo más impresionante es por fuera, especialmente de noche. ¿Por qué? Pues porque es una representación de un castillo de Transilvania (región de Rumanía de mayoría húngara), y entre la iluminación, la facha y el reflejo en el lago, pereceréis protagonistas de una novela de Bram Stoker. 


DISTANCIA: 6.5 km a pie (llano o cuesta abajo) + 4.5 km en transporte público
DURACIÓN: 9 horas
PRECIO: visitando todas los sitios, 9000 florines (sin transporte público)

¿Y EN MÁS TIEMPO?

  • Balnearios. Budapest se encuentra sobre una falla, y es rica en agua termales. Hay multitud de balnearios en toda la ciudad, de precios bastante parecidos. El más turístico es el de Széchenyi, situado en el parque de la Ciudad. Tiene horario nocturno, por lo que podéis aprovecharlo para terminar nuestro recorrido de un día. Consejo: el alquiler de toallas, gorro y sandalias dispara mucho el precio, mejor llevaros una de casa. 
  • La Ciudadela. Situado en Buda, era el punto de defensa de la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial. Se encuentra a 235 metros de altura, se puede llegar en bus y ofrece otra vista de la ciudad y el Danubio. 
  • Debajo del Palacio de Buda, el paso del agua durante los siglos ha creado un conjunto de cuevas llamado el Laberinto. A lo largo de la historia ha tenido múltiples usos: cárcel, bodega, hospital … A partir de las 18 la visita se hace con lámpara de aceite. Cuesta 7100 florines por el número 9 de la Uri Utca. 
  • Isla Margarita. Situada en mitad del Danubio, cerca del Parlamento, cuenta con parques, una pequeña iglesia y un convento. 
  • Lo más importante de Budapest es el Danubio. Un paseo en barco por él te permitirá ver sus edificios más representativos. Podéis encontrar viajes desde 10 euros.
¿DÓNDE CÓMER? 

En Budapest se come mucho, barato y bien. La comida húngara está basada en el cerdo y la ternera, y es rica en especies. Para comer os ofrezco tres opciones:

  • Mercado Central. Como os he dicho, en la planta de arriba hay varios puestos para comer aperitivos húngaros, tanto dulces como salados. Aproximadamente 2000 florines.
  • Frici Papa. Es un restaurante, y no exagero diciendo que tiene la mayor concentración de españoles de todo Budapest. Los horarios están adaptados a los españoles, se puede pagar en euros (pero ojo, no con tarjeta) y la carta está en español. Además, es bastante barato. Mi cuenta: dos bebidas, ensalada de entrante, gulash y copa de postre 3000 florines.
  • Hungarikum Bisztró. Se encuentra cerca del Parlamento, tiene música en vivo y en la opción “cara”. Para que os hagáis una idea: una botella de agua grande, un entrando de salchicha y gulash (además de chupito y tapa de cortesía) 6000 florines. Para cenar, bastante recomendable.
 ¿DÓNDE DORMIR?


Alojarse en Budapest es bastante barato, especialmente en Buda. Con antelación, podéis encontrar buenos precios. Mi hotel fue el hotel Papilon, en Buda, habitación doble privada con baño, desayuno y bebida de cortesía por 35 euros una noche. Además, con vistas al Parlamento.

  

¿CONSEJOS?


1 - Cambiad a florines
2 - Comprad el abono de transporte por hora
3 – Es una ciudad segura, pero aun así presta atención
4 – Es una ciudad limpia. Que cuando te vayas siga siéndolo
5 – Otro atractivo es la arquitectura de las calles de Pest. Callejea un poco
6 – Llévate una app de cambio de divisas, para evitar que te timen
7 – Uno de los defectos de Budapest es que no hay fuentes de agua pública
8 – La Budapest Pass no vale la pena
9 – Si os gusta el tema soviético, la periferia es lo vuestro
10 - Es una ciudad que se ve perfectamente en dos días. Si tenéis más tiempo, podéis visitar también Bratislava (Eslovaquia) o Viena (Austria), que se encuentran relativamente cerca.


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