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18 ago 2010

La cabina presurizada

Los aviones que vuelan a más de 7000 metros de altura, están obligados a tener un sistema de presurización y de aire acondicionado. El motivo: a esa altura hay casi dos veces menos de oxígeno que a nivel del mar, la temperatura media es de -30ºC y la presión es dos veces menor. Estas condiciones no harían posible la vida más que unos pocos minutos.

Todos los aviones que vuelen a más de esta altitud, están obligados a tener un sistema de presurización y de aire acondicionado.
El aire que respiramos en los aviones entra por los motores, el sistema de presurización lo limpia y el sistema de aire acondicionado lo calienta; y sale por unas válvulas en la parte trasera de la aeronave.

La tripulación puede controlar el sistema de presurización por un panel en la techo de la cabina. El sistema tiene básicamente dos modo: "auto" (el sistema se encarga él solo de la presurización) y "manual" (la tripulación se encarga de la presurización).

Cuando se produce un fallo en el sistema de presurización, se produce una despresurización; que puede ser: lenta o explosiva.

En caso de despresurización, se activan las mascarillas de oxígeno. El aire se mezcla con el oxígeno y sale el CO2 por unos conductos.

Causas de la despresurización

"Mal Agudo de Montaña" (MAM): es la falta de adaptación del organismo a la escasez de oxígenos. Se produce cuando se está mucho tiempo en una altitud comprendida entre los 2.400 metros y los 7.000 metros (Zona de la Muerte). Dolor de cabeza, nauseas, vómitos, falta de apetito, cansancio, falta de sueño...son algunas de sus causas.
Hipoxia: trastorno en el que el organismo o algún tejido se ve privado de oxígeno. Ocurre cuando se está a gran altitud o se bucea. Los síntomas son parecidos a los del MAM, pero incluyen coma, ataques y coloración azul de la piel.
Hipotermia: es un descenso de la temperatura corporal por debajo de los -35ºC. Puede producir la inconsciencia y la muerte.


Información en Scribd
Experimento propiedades de la atmósfera


11 may 2010

El vuelo y la salud


Volar es un placer. Pero a veces, esta acción puede perjudicar leve o moderadamente la salud de algunos pasajeros. Repasaremos algunos síndromes relacionados con el vuelo, sus síntomas y cómo evitarlos:





Jet Lag o "Síndrome de cambio de franjas horarias"
A veces, cuando volar implica pasar por varias franjas horarias, se produce el conocido "Jet Lag2, que nos más que la mezcla de cansancio y otros síndromes. Se produce al romper el reloj del organismo o ciclo circadiano.
En viajes al oeste, el impacto es menor que si es hacia el este. Si vuela de Madrid a Nueva York, impacta menos que viajar de Madrid a Nueva Delhi.
Algunos de sus síndromes son: fatiga, cansancio general, confusión en el momento de tomar decisiones, irritibilidad, problemas digestivos, falta de memoria y apatía.

Más info sobre el JetLag y sobre como evitarlo en Euroresidentes.com

Síndrome de la clase turista
Afecta al 19% de los pasajeros de vuelos de más de 8 horas. Consiste en la producción de pequeñas trombosis debido a un gran tiempo sentado. Puede producir de pequeños coágulos a algunos de más importancia, como embolias en órganos vitales como los pulmones.
Los síntomas son: falta de aire (disnea), dolores, calores...
Los médicos recomiendan dar paseos por cabina y estar bien hidratados, evitando ingerir alcohol.

Más info en Consumer.es

Viajar embarazada
Siempre y cuando la gestación sea normal, la salud de la madre esté bien y falta algunos meses para el parto, se puede viajar sin ningún impedimento.
El periodo de menor riesgo es de la 18ª semana a la 27ª; en adelante a la 34ª no es recomendable trayectos largo y hasta el parto, es recomendable pedir consejo al ginecólogo.

Más info en SerPadres.es


Taponamiento en oídos
Se producen en el descenso del avión, sobretodo en descensos bruscos o de gran altura. Se debe a una masa de aire en el oído medio (del tímpano a los huesecillos), vulnerables a los cambio de presión.
Se trata tapándose la nariz y la boca y respirar, bostezando o comiendo. Si tras el vuelo y durante varios días el taponamiento sigue, acuda a su otorrinolaringólogo.

Más info en la web del Dr. Francisco González