4 oct. 2020

El avión que cambió la historia de España

El protagonista de esta historia es José Sanjurjo, un general cercano al rey Alfonso XXIII hasta el punto de que este le otorgó el Marquesado del Rif por su labor liderando a las tropas españolas en el Desembarco de Alhucemas (1926), en el marco de la Guerra del Rif.





Las reformas iniciales de la República, especialmente las reformas del Ejército y la propuesta de un estatuto de autonomía para Cataluña, lo llevó a encabezar un golpe de Estado en Sevilla, en 1932. Este golpe, conocido como "la Sanjurjada", contó solo con el apoyo de una parte pequeña del Ejército y algunos carlistas, por lo que no tardó en fracasar.

Sanjurjo fue condenado a muerte, aunque el Presidente de la República le redujo la condena a perpetua. Tras un régimen penitenciario muy favorable, fue desterrado a Portugal, desde donde siguió maquinando otro golpe contra la República.

Tras la victoria del Frente Popular, en febrero de 1936, el plan de otro golpe se aceleró. El golpe contaba con los apoyos de importantes generales (como Franco o Mola), partidos de derecha, Iglesia y potencias internacionales (la Alemania nazi y la Italia fascista). Tras la sublevación de Melilla del 17 de julio, todo se preparó para trasladar a Sanjurjo de Portugal a España, para que pudiera coordinar a los sublevados.

Y aquí entra la aviación. El encargado de recoger al general fue Juan Antonio Ansaldo, a los mandos de un De Havilland DH-80 "Puss Moth", un monomotor británico usado como avión turístico. El 20 de julio, Ansaldo aterrizó en el hipódromo de A Marinha, en Cascais. Allí recogió al general y a su equipaje, planeado para una larga estancia en España. Ansaldo advirtió a Sanjurjo del peso de su equipaje (además, el general era también voluminoso, y de que el avión iba cargado de combustible), de que la pista era corta y de que había árboles al final de esta. Pero el general se negó a dejar en Portugal su uniforme de gala y medallas.




A pesar de ello, el avión arrancó su motor y se dispuso a despegar rumbo a Burgos (capital de la España sublevada). En la carrera de despegue, el piloto notó una vibración, que asumió a la rotura del tren por el mal estado de la pista. Prosiguió con el despegue, consiguiendo elevar el vuelo con mucho esfuerzo. Pero la vibración no cesaba, por lo que el piloto supuso que era una rotura de la hélice. Intentó un aterrizaje de emergencia en un campo cercano, pero chocó con los árboles y un muro de piedra, estrellándose e incendiándose. Ansalso logró escapar, Sanjurjo no.

Se determinó una mezcla de causas: el sobrepeso del "Puss Moth" y la rotura de la hélice por una piedra de la pista. Tras las pompas fúnebres, los sublevados tuvieron que elegir a otro coordinador. El primero fue el general Cabanellas, que actuó como coordinador pero no como mando único. Tras diferencias de opiniones dentro de los generales, en septiembre de 1936, Franco fue elegido mando único (Generalísimo) de los sublevados; con las consecuencias que todos conocemos.

Pero, ¿realmente fueron esas dos las causas del accidente de Sanjurjo? Resulta curioso que algunos de los generales sublevados más prestigiosos, y que más sombra podían hacer a Franco, murieron de una manera u otra en el trascurso de la Guerra Civil:

  • Cabanellas, de manera natural, en Málaga (1938)
  • Mola, en accidente aéreo, Burgos (1937)
  • Goded, fusilado, Barcelona (1936)
  • Fanjul, fusilado, Madrid (1936) 
También que el piloto sobreviviera y Sanjurjo no, además de ser este ascendido militarmente y ser premiado con varios cargos de poder, hasta que en 1940 empezó a conspirar contra Franco (él era monárquico) y tuvo que exiliarse a Portugal.

Además, en Lisboa también se encontraba en ese momento el "Dragon Rapide", el avión usado para trasladar a Franco de Canarias a Tetuán unos días antes, más rápido y fiable. Pero finalmente, se optó por el "Puss Moth".



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